... era tal ya, que había llegado a mi propio castillo.
Mi pobre gata había sufrido su ataque, y, desde el interior de su boca, la Nada amenazaba con arrebatármela de por vida.
No os había hablado antes de ella, pero como sabéis, los gatos y la magia siempre han estado asociados, siendo estos habitualmente conocidos por ser mascotas de las brujas.
El dolor (en el alma) me impedía pensar con claridad... ya no sabía que hacer para acabar con esta lacra...
¿Que me puede faltar para que yo sea capaz de controlarla?
A esa niña solo le hizo falta un nombre... Pero yo tengo claro que me llamo J4m3s...
Esto es desesperante...
domingo 24 de febrero de 2008
miércoles 9 de enero de 2008
Intenté, por todos los medios,...
... encontrar una solución.
Aparentemente estábamos perdidos. Cada día un trozo más de mi Oz particular desaparecía. Llegaría el momento en el que la Nada habría absorbido todo... Y recordé una frase... La pronunció, antes de morir, el hombre lobo que ayudaba a la Nada en su lucha contra Fantasía la vez anterior...
"Los hombres han empezado a perder sus esperanzas y a olvidar sus sueños... Las personas que no tienen ninguna esperanza son fáciles de dominar, y quien tiene el dominio, tiene el poder..."
Quizás era eso lo que me pasaba. No tenía esperanza... Me había acomodado a una rutina y por eso, poco a poco, mi mundo desaparecía consumido por la Nada...
Antes, al levantarme, siempre tenia una ilusión, una esperanza...
Ahora me levantaba, y de manera automática, me limitaba a reinar... Y, ya que mis consejeros hacían casi todo el trabajo, poco me quedaba a mi por hacer...
Debía encontrar una nueva ilusión, algo que me alegrase al levantarme, algo que, sin dudarlo, me hiciese tener nuevas ganas de vivir...
Aparentemente estábamos perdidos. Cada día un trozo más de mi Oz particular desaparecía. Llegaría el momento en el que la Nada habría absorbido todo... Y recordé una frase... La pronunció, antes de morir, el hombre lobo que ayudaba a la Nada en su lucha contra Fantasía la vez anterior...
"Los hombres han empezado a perder sus esperanzas y a olvidar sus sueños... Las personas que no tienen ninguna esperanza son fáciles de dominar, y quien tiene el dominio, tiene el poder..."
Quizás era eso lo que me pasaba. No tenía esperanza... Me había acomodado a una rutina y por eso, poco a poco, mi mundo desaparecía consumido por la Nada...
Antes, al levantarme, siempre tenia una ilusión, una esperanza...
Ahora me levantaba, y de manera automática, me limitaba a reinar... Y, ya que mis consejeros hacían casi todo el trabajo, poco me quedaba a mi por hacer...
Debía encontrar una nueva ilusión, algo que me alegrase al levantarme, algo que, sin dudarlo, me hiciese tener nuevas ganas de vivir...
viernes 4 de enero de 2008
Así pues...
...Con el regreso de la Nada, llegaba el momento de plantear alguna solución urgente, o todo desaparecería dejando un enorme vacío.
Decidí enviar un mensaje urgente a la regente del reino vecino, a esa emperatriz infantil cuya enfermedad estaba asociada a la aparición de esa temible plaga que asolaba nuestras tierras.
La respuesta tardó dos semanas desde mi envío, tiempo que la Nada aprovechó para, de manera lenta pero perceptible, "comerse" parte de nuestro mundo. Oz desaparecía un poquito cada día.
" Estimado J4m3s, " comenzaba el mensaje " como ya sabes mi enfermedad esta ligada a la aparición de la Nada, pero solo aquí, en Fantasía. Así pues, mi mensajero ya ha comenzado la búsqueda de un joven aventurero que atraiga a un niño humano, que me de un nuevo nombre. Al fin y al cabo, esto es la historia interminable, y aunque de manera diferente, siempre, y cuando la emperatriz infantil dice siempre esta diciendo y quiere decir SIEMPRE, hemos funcionado así.
En lo que respecta a la Nada que asola tus tierras, nada puedo decirte...
Te deseo suerte en la búsqueda del origen del mal que destruye OZ, y que halles cuanto antes la solución al problema.
La emperatriz Infantil de Fantasía "
Una gran ansiedad se apoderó de mi. Creía que ella era la causante de nuestro mal común, y que ella sería también la solución. No sabía que hacer ni a donde dirigirme... Algo me comía por dentro... Convoqué de inmediato a todos los sabios de Oz, a todos los representantes de los diversos pueblos para darles la mala noticia...
Fantasía no podía ayudarnos.
Decidí enviar un mensaje urgente a la regente del reino vecino, a esa emperatriz infantil cuya enfermedad estaba asociada a la aparición de esa temible plaga que asolaba nuestras tierras.
La respuesta tardó dos semanas desde mi envío, tiempo que la Nada aprovechó para, de manera lenta pero perceptible, "comerse" parte de nuestro mundo. Oz desaparecía un poquito cada día.
" Estimado J4m3s, " comenzaba el mensaje " como ya sabes mi enfermedad esta ligada a la aparición de la Nada, pero solo aquí, en Fantasía. Así pues, mi mensajero ya ha comenzado la búsqueda de un joven aventurero que atraiga a un niño humano, que me de un nuevo nombre. Al fin y al cabo, esto es la historia interminable, y aunque de manera diferente, siempre, y cuando la emperatriz infantil dice siempre esta diciendo y quiere decir SIEMPRE, hemos funcionado así.
En lo que respecta a la Nada que asola tus tierras, nada puedo decirte...
Te deseo suerte en la búsqueda del origen del mal que destruye OZ, y que halles cuanto antes la solución al problema.
La emperatriz Infantil de Fantasía "
Una gran ansiedad se apoderó de mi. Creía que ella era la causante de nuestro mal común, y que ella sería también la solución. No sabía que hacer ni a donde dirigirme... Algo me comía por dentro... Convoqué de inmediato a todos los sabios de Oz, a todos los representantes de los diversos pueblos para darles la mala noticia...
Fantasía no podía ayudarnos.
domingo 16 de diciembre de 2007
La Nada había vuelto...
Y parecía inevitable que todo Oz y toda Fantasía (que, aunque nadie lo había dicho nunca, eran mundos colindantes con otros cientos de mundos de los que os hablaré más adelante) acabasen siendo absorbidos hacia su interior.
La Emperatriz Infantil, o la Hija de la Luna, como se la conocía también, había vuelto a caer enferma... Habían pasado tantos años ya desde la ultima vez, que nadie en toda Fantasía recordaba la aventura de Bastian.
Bueno, la verdad es que todas las criaturas que podían recordarlo habían muerto, o se habían reencarnado sin recordar nada de su vida anterior. Hacía tanto tiempo ya...
En cambio, en Oz, un servidor de la bruja había conseguido que el Mago desistiera de sus ansias de gobernar todo el mundo... Ese era yo. Conseguí que todos los pueblos pequeños se rebelasen contra la dictadura que, desde Ciudad Esmeralda, el Mago quería imponer. Y aunque los sacrificios no fueron pocos (la muerte, a manos de Dorita, de mi mentora en un "accidente"; los cientos de hombres que, bajo mi mando, perecieron o cambiaron de ideología por mis errores... ; esas bajas propias de cualquier guerra civil...) por fin se respiraba libertad en Oz. El Mago había huido en un globo aerostático, dejando el trono de Oz en manos del Espantapájaros, al que había engañado haciéndole creer tener cerebro suficiente como para gobernar un país.
La rebelión de los Muchkins y otros poblados no se hizo esperar, puesto que a los dos meses el mundo era un completo Kaos. Y aquí estoy yo. El espantapajaros es, hoy por hoy, un trabajador del servicio (no íbamos a prenderle fuego, como exigían los habitantes...)
Como en cualquier sociedad actual tenemos algún que otro problema (el paro, la despoblación de los pueblos más pequeños, traficantes de drogas... ) pero La Nada me parecía algo a lo que no podría hacer frente...
La Emperatriz Infantil, o la Hija de la Luna, como se la conocía también, había vuelto a caer enferma... Habían pasado tantos años ya desde la ultima vez, que nadie en toda Fantasía recordaba la aventura de Bastian.
Bueno, la verdad es que todas las criaturas que podían recordarlo habían muerto, o se habían reencarnado sin recordar nada de su vida anterior. Hacía tanto tiempo ya...
En cambio, en Oz, un servidor de la bruja había conseguido que el Mago desistiera de sus ansias de gobernar todo el mundo... Ese era yo. Conseguí que todos los pueblos pequeños se rebelasen contra la dictadura que, desde Ciudad Esmeralda, el Mago quería imponer. Y aunque los sacrificios no fueron pocos (la muerte, a manos de Dorita, de mi mentora en un "accidente"; los cientos de hombres que, bajo mi mando, perecieron o cambiaron de ideología por mis errores... ; esas bajas propias de cualquier guerra civil...) por fin se respiraba libertad en Oz. El Mago había huido en un globo aerostático, dejando el trono de Oz en manos del Espantapájaros, al que había engañado haciéndole creer tener cerebro suficiente como para gobernar un país.
La rebelión de los Muchkins y otros poblados no se hizo esperar, puesto que a los dos meses el mundo era un completo Kaos. Y aquí estoy yo. El espantapajaros es, hoy por hoy, un trabajador del servicio (no íbamos a prenderle fuego, como exigían los habitantes...)
Como en cualquier sociedad actual tenemos algún que otro problema (el paro, la despoblación de los pueblos más pequeños, traficantes de drogas... ) pero La Nada me parecía algo a lo que no podría hacer frente...
lunes 29 de octubre de 2007
Pasé toda la noche en vela...
... pensando si realmente quería ser causante de una guerra. No... no es lo que quería.
Los actos provocadores del mago no conseguirían lo que buscaban. El mago era el malo. No yo, no la bruja, no mis tropas...
Así pues, tras la jugada que ya había hecho, me retiraba, con la cabeza alta, con orgullo. El pequeño pueblo que llevaba más tiempo del que imaginaba en esta guerra, ese pequeño y aislado lugar al que nadie quería acercarse y que se había aliado al malvado mago por interés, y al que el mago se había aliado por interés también, pagará a su debido tiempo por sus actos de traición. Y no sera necesario que sea mi mano ejecutora quien se encargue de hacerle pagar. Y el mago recibirá su merecido, pero como digo, no de mi mano. La rebelión de gran parte de las ciudades a su opresión y su yugo, a su carrera al dominio completo de Oz, acabarán haciendo que todo caiga por su propio peso. Sin mi ayuda... O con una mínima ayuda.
No creo conveniente comentar aquí que, los pactos con el diablo para destruir poblaciones aledañas, para hacer rodar cabezas mediante organigramas malditos, sean del gusto de sindicatos de ángeles. Los diablos no han de meterse en asuntos de humanos. Arderás en tus propias llamas, mago, si lo deseas. Solo provoca mi ira nuevamente, hazlo, y verás.
¿Quizás esa pequeña alianza con ese poblado de prostitutas se deba a que ellas trafican con sus cuerpos con el mismísimo Satán? El propio mago había llegado a denominar la zona como la de "La puta de oros". Y rumores circulaban, de la presencia de la mas profesional de las habitantes a las puertas del mismo infierno, mamando a un gran macho cabrio, cerca de una plantación.
Los actos provocadores del mago no conseguirían lo que buscaban. El mago era el malo. No yo, no la bruja, no mis tropas...
Así pues, tras la jugada que ya había hecho, me retiraba, con la cabeza alta, con orgullo. El pequeño pueblo que llevaba más tiempo del que imaginaba en esta guerra, ese pequeño y aislado lugar al que nadie quería acercarse y que se había aliado al malvado mago por interés, y al que el mago se había aliado por interés también, pagará a su debido tiempo por sus actos de traición. Y no sera necesario que sea mi mano ejecutora quien se encargue de hacerle pagar. Y el mago recibirá su merecido, pero como digo, no de mi mano. La rebelión de gran parte de las ciudades a su opresión y su yugo, a su carrera al dominio completo de Oz, acabarán haciendo que todo caiga por su propio peso. Sin mi ayuda... O con una mínima ayuda.
No creo conveniente comentar aquí que, los pactos con el diablo para destruir poblaciones aledañas, para hacer rodar cabezas mediante organigramas malditos, sean del gusto de sindicatos de ángeles. Los diablos no han de meterse en asuntos de humanos. Arderás en tus propias llamas, mago, si lo deseas. Solo provoca mi ira nuevamente, hazlo, y verás.
¿Quizás esa pequeña alianza con ese poblado de prostitutas se deba a que ellas trafican con sus cuerpos con el mismísimo Satán? El propio mago había llegado a denominar la zona como la de "La puta de oros". Y rumores circulaban, de la presencia de la mas profesional de las habitantes a las puertas del mismo infierno, mamando a un gran macho cabrio, cerca de una plantación.
domingo 28 de octubre de 2007
Esa carta era una declaración de guerra...
...- pensé - lo que sumado a sus actos el día anterior no presagiaban posibilidad de alianza alguna. Oz no sucumbiría al poder del Mago.
-No necesitamos aliados - dije a mi consejero de guerra- solo necesitamos que él no tenga aliados. Es hora de jugar sucio.
- Quizás tu también pierdas aliados - respondió él
- Es un riesgo que estoy dispuesto a correr. Hoy por hoy la bruja tiene mejor imagen que él entre las diversas ciudades, solo por jugar menos sucio. Las estadísticas dicen que estamos bastante igualados, pero sus aliados no conocen sus actos del año anterior, cuando yo aún estudiaba magia en su escuela. Es hora de sacar a la luz sus tretas y artimañas para llegar al poder. Es hora de darle una dosis de su propia medicina...
Realmente me sentía mal pronunciando estas palabras. Llevo tiempo siendo partidario de enterrar hachas de guerra y llegar a un concilio mediante la paz y la tolerancia. Pero no puedo más con sus actos...
-... pero tus actos suenan a despecho. El mago te expulso de su escuela, y no te ha readmitido. Por eso ahora eres pupilo de la bruja.
- Y ahora soy consciente del error que cometía queriendo volver. Sus métodos, en apariencia mas ortodoxos, son una mera tapadera para encubrir su ascenso pisando la cabeza de todo aquel que se le cruza. La bruja, por su aspecto, no es mas malvada que ese cerdo. La guerra ha comenzado.
¡Y que gane el mejor!
-No necesitamos aliados - dije a mi consejero de guerra- solo necesitamos que él no tenga aliados. Es hora de jugar sucio.
- Quizás tu también pierdas aliados - respondió él
- Es un riesgo que estoy dispuesto a correr. Hoy por hoy la bruja tiene mejor imagen que él entre las diversas ciudades, solo por jugar menos sucio. Las estadísticas dicen que estamos bastante igualados, pero sus aliados no conocen sus actos del año anterior, cuando yo aún estudiaba magia en su escuela. Es hora de sacar a la luz sus tretas y artimañas para llegar al poder. Es hora de darle una dosis de su propia medicina...
Realmente me sentía mal pronunciando estas palabras. Llevo tiempo siendo partidario de enterrar hachas de guerra y llegar a un concilio mediante la paz y la tolerancia. Pero no puedo más con sus actos...
-... pero tus actos suenan a despecho. El mago te expulso de su escuela, y no te ha readmitido. Por eso ahora eres pupilo de la bruja.
- Y ahora soy consciente del error que cometía queriendo volver. Sus métodos, en apariencia mas ortodoxos, son una mera tapadera para encubrir su ascenso pisando la cabeza de todo aquel que se le cruza. La bruja, por su aspecto, no es mas malvada que ese cerdo. La guerra ha comenzado.
¡Y que gane el mejor!
viernes 19 de octubre de 2007
Al llegar arriba las tropas descubrieron, con mirada atonita....
...que toda la ciudad había sido devastada. No quedaban en pie más que dos o tres paredes que habían sobrevivido a duras penas al calor de las terribles llamas. El ejercito del maldito mago había hecho bien su jodido trabajo.
- Bien - dije yo, que, como mano derecha de la bruja, era quien lideraba a estos hombres. - No se ven cadáveres, por tanto, pensemos que los habitantes de este poblado están a salvo, ocultos en algún lugar.- el relinchar de un caballo me hizo callar....
Era un campesino. Quizás uno de los huidos tras el incendio...
- Dime - le ordené señalandole. Me estaba volviendo cada vez más frío.
- Huimos... Todo el pueblo esta a salvo en las colinas... pero no tenemos donde vivir...
- Eso no será problema... - dije - ve donde estáis escondidos y volved en dos días. Para entonces todo estará reconstruido.- Añadí arrepintiéndome quizás antes de terminar de decirlo.
Sin responder, el jinete volvió por donde había venido. La promesa estaba hecha, y aunque a veces me había tocado mentir - solo mentiras piadosas y que me evitasen interrogatorios, siempre me decía a mi mismo- no me gustaba faltar a mis promesas.
- ESCUCHADME, HOMBRES DEL EJERCITO DE LA BRUJA - todos callaron para oírme - Ha llegado la hora de seguir el plan de nuestra reina. Combatir las injusticias de ese despiadado mago con bondad y justicia. Acabar con su odio plantandole cara con buenos actos. No habrá, como sabéis, derramamientos de sangre, y no habéis sido entrenados para luchar, solo para defenderos. Ahora derribaré todo lo que queda de este pueblo...- Entorné los ojos y en un idioma antiguo pronuncié un poderoso hechizo que la bruja me había enseñado. Los muros y los cimientos cayeron. Una amplia llanura se alzaba ahora ante nosotros. Todo se había convertido en ceniza... Y los hombres, exaltados me miraban con temor - PODEROSO PERO NO MALVADO - grite - es lo que nos diferencia del mago y de sus hordas del terror. El quiere dominarlo todo... oprimiendo a inocentes y destruyendo a su paso. Nosotros ... no queremos dominar. Queremos paz. Y para la paz es necesaria libertad. Para reconstruir un pueblo a veces es necesario destruir todo lo que había antes. Comenzar de nuevo desde los cimientos... COMENZAD A CONSTRUIR.
Los monos alados comenzaron a traer rocas que los hombres usarían como ladrillos. Yo dirigía y ordenaba... Creaba de la nada calles, marcaba lineas divisorias en el suelo... Los hombres trabajan duro, así que ordené a los monos que trajesen alimento...
Tras dos días de duro trabajo el pueblo estaba construido... Los hombres, rendidos, descansaban en camas de paja en el interior de las cabañas... Yo aguardaba a los refugiados.
Llegaron para la noche. Había decidido encender una hogera en el centro del pueblo...
- El ejercito de la bruja ha cumplido su promesa, como veis.
- Lo vemos... -dijo el hombre que había venido a caballo - y no lo creemos... pero lo vemos.
- Ahora es cosa vuestra erigir unas murallas... Una protección de cara a futuros ataques.
- Así sea...
La noche pasó y todos los hombres y mujeres del lugar aprendieron una cosa... Tras una brutal destrucción es necesario terminar de destruir cosas inservibles para poder construir de nuevo sobre ellas. Y es necesario crear barreras protectoras.
- Bien - dije yo, que, como mano derecha de la bruja, era quien lideraba a estos hombres. - No se ven cadáveres, por tanto, pensemos que los habitantes de este poblado están a salvo, ocultos en algún lugar.- el relinchar de un caballo me hizo callar....
Era un campesino. Quizás uno de los huidos tras el incendio...
- Dime - le ordené señalandole. Me estaba volviendo cada vez más frío.
- Huimos... Todo el pueblo esta a salvo en las colinas... pero no tenemos donde vivir...
- Eso no será problema... - dije - ve donde estáis escondidos y volved en dos días. Para entonces todo estará reconstruido.- Añadí arrepintiéndome quizás antes de terminar de decirlo.
Sin responder, el jinete volvió por donde había venido. La promesa estaba hecha, y aunque a veces me había tocado mentir - solo mentiras piadosas y que me evitasen interrogatorios, siempre me decía a mi mismo- no me gustaba faltar a mis promesas.
- ESCUCHADME, HOMBRES DEL EJERCITO DE LA BRUJA - todos callaron para oírme - Ha llegado la hora de seguir el plan de nuestra reina. Combatir las injusticias de ese despiadado mago con bondad y justicia. Acabar con su odio plantandole cara con buenos actos. No habrá, como sabéis, derramamientos de sangre, y no habéis sido entrenados para luchar, solo para defenderos. Ahora derribaré todo lo que queda de este pueblo...- Entorné los ojos y en un idioma antiguo pronuncié un poderoso hechizo que la bruja me había enseñado. Los muros y los cimientos cayeron. Una amplia llanura se alzaba ahora ante nosotros. Todo se había convertido en ceniza... Y los hombres, exaltados me miraban con temor - PODEROSO PERO NO MALVADO - grite - es lo que nos diferencia del mago y de sus hordas del terror. El quiere dominarlo todo... oprimiendo a inocentes y destruyendo a su paso. Nosotros ... no queremos dominar. Queremos paz. Y para la paz es necesaria libertad. Para reconstruir un pueblo a veces es necesario destruir todo lo que había antes. Comenzar de nuevo desde los cimientos... COMENZAD A CONSTRUIR.
Los monos alados comenzaron a traer rocas que los hombres usarían como ladrillos. Yo dirigía y ordenaba... Creaba de la nada calles, marcaba lineas divisorias en el suelo... Los hombres trabajan duro, así que ordené a los monos que trajesen alimento...
Tras dos días de duro trabajo el pueblo estaba construido... Los hombres, rendidos, descansaban en camas de paja en el interior de las cabañas... Yo aguardaba a los refugiados.
Llegaron para la noche. Había decidido encender una hogera en el centro del pueblo...
- El ejercito de la bruja ha cumplido su promesa, como veis.
- Lo vemos... -dijo el hombre que había venido a caballo - y no lo creemos... pero lo vemos.
- Ahora es cosa vuestra erigir unas murallas... Una protección de cara a futuros ataques.
- Así sea...
La noche pasó y todos los hombres y mujeres del lugar aprendieron una cosa... Tras una brutal destrucción es necesario terminar de destruir cosas inservibles para poder construir de nuevo sobre ellas. Y es necesario crear barreras protectoras.
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